mié

15

abr

2009

VELAZQUEZ-MUSEO DEL PRADO- MENINAS Y LOS ESPEJOS

 

 yv151.jpgDiego Velázquez es hoy en día considerado uno de los grandes genios de la pintura universal. Pese a lo que podamos creer, este reconocimiento no se produjo hasta finales del siglo  XIX, y alcanzó su máxima popularidad como referente de los pintores impresionistas a principios del XX. Considerado hasta entonces como el pintor de cámara de Felipe IV, seguidor de un estilo naturalista y caravaggista,  y un exponente del barroco español.

Pero a partir del siglo XX es considerado como un supremo realista y para algunos pintores franceses el padre del arte moderno.La admiración y las aseveraciones que Manet hizo de él han perdurado hasta nuestros días; “Pintor de Pintores y el más Grande Pintor que jamás halla existido”

En 1899 Stevenson realizó un profundo estudio sobre sus cuadros encontrando multitud de concomitancias y conexiones entre las técnicas utilizadas por Velázquez y las de los Impresionistas.Ya en sus viajes a Italia Velázquez pintó sus dos famosas Vistas de la Villa Medicis, considerados como los dos primeros ejemplos de pintura al aire libre”, que no alcanzó su máximo desarrollo hasta el período del Impresionismed4.jpgmo.med2.jpg

 

 

 

 

 

Por lo tanto, no es de extrañas que algunos críticos y especialistas catalogen en ciertos momentos su pintura como de Pre-impresionista.

800px-las_meninas_detail.jpg

Sea como fuere, Diego Velázquez y su pintura, son un prodigio de la técnica y del conocimiento del arte, llevadas a su máxima expresión en la obra maestra de “LAS MENINAS”. Dicha obra es considerada como “la teología de la pintura” (Lucas Giordano), ya que es culmen del conocimiento y la técnica del arte pictórico.

Las Meninas es uno de los cuadros que ha sido objeto de más estudios y análisis por parte de especialistas y críticos de toda la historia del arte. Esta obra fue una gran desconocida por parte del  público incluso por la mayoría de la gente de su época. Pero desde que en 1819 pasó a formar parte de la colección del Museo del Prado se han realizado muchos estudios, comentarios e interpretaciones del cuadro, considerándolo como una de las obras maestras de la pintura universal.

yv120.jpg

Cuando uno se halla ente la obra, lo primero que llama poderosamente la atención es su gran tamaño, sus dimensiones. Estamos hablando de un cuadro que tiene 3 metros con 10 cm de alto, y 2 metros con 76cm de ancho. Estas proporciones  hacen que los personajes aparezcan ante el espectador como casi “reales”, gracias en parte al tamaño y al efecto creado por la aplicación de la perspectiva lineal y la perspectiva aérea.

Otra particularidad es su aspecto “INTERACTIVO”. Théophile Gautier en 1882 comentó: "¿Dónde está el cuadro?" cuestionando qué es lo que verdaderamente pinta Velázquez en este cuadro. Realmente hay un cuadro dentro de él.Es una obra que a simple vista pretende retratar una escena cotidiana en la corte de Felipe IV, pero la congelación de dicha escena y las miradas de sus personajes junto con  el efecto espacial, crean la sensación de que la sala continua y se escapa del lienzo, como si los personajes compartieran el espacio con los espectadores los cuales participan in situ del momento, formando parte  y desarrollo de la escena.

yv134.jpg

Si uno se coloca de espaldas al cuadro y lo mira a través  un espejo, el efecto que se produce inmediatamente es el de un “realismo total”. Es la burla mágica y espacial de los espejos, como si los personajes estuviesen mirándose a través de él y nosotros estuviésemos detrás del espejo.

La mirada del espectador deambula por el interior del cuadro hasta llegar al fondo de la instancia donde están reflejadas las figuras de los monarcas ¿Pero donde se hayan los monarcas que aparecen en el espejo del fondo de la sala? ¿Acaso nos encontramos ante un espejo?

Velázquez se valió en numerosas ocasiones de ellos para recrear sus obras e investigadores como Ángel del Campo mencionan que la escena desarrollada en las meninas está realizada con un juego de más de media docena de espejos que ,mediante el reflejos de la figuras, dan lugar a la proyección de toda la escena. Este recurso ya era empleado por los pintores flamencos desde el s. XV.

Además está documentada la existencia de grandes espejos en los inventarios realizados en palacio en diversas ocasiones como los utilizados para la decoración de la galería de los espejos.

yv140.jpg

 El cuadro tuvo varias modificaciones y una de más importante que realizó el pintor fue sobre su figura, que antes miraba hacia la infanta y finalmente mira hacia el espectador. Se ha escrito mucho sobre la disposición de los personajes. En estudios realizados mediante radiografías hay críticos que aseguran que había otras figuras posteriormente eliminada por Velázquez. La disposición de las figuras sirve a algunos críticos para argumentar que encierran una simbología referida a la de la constelación Corona Borealis de la que la estrella central lleva por nombre; Margarita 

Y para aumenta aún más si cabe los misterios que rodean esta obra maestra, Matías Díaz Padrón, conservador jefe del Museo del Prado, ha llegado a la conclusión después de 15 años de investigación, de que Velázquez pintó 2 cuadros de la meninas. Las otras Meninas, es un cuadro de dimensiones más reducidas y que los especialistas atribuían a Martínez del Mazo, yerno de Velázquez. Dicho cuadro es una replica exacta del que hay en el Museo del Prado, y que se encuentra en un pequeño museo del condado de Dorest, conocido como Kingston House.

 abrir.jpg

 En los 2 cuadros se puede apreciar el estilo último del genial maestro, empleando pinceladas atrevidas y vigorosas que de cerca parecen inconexas pero que al contemplarlas a cierta distancia adquieren la magia universal de la pintura eterna de Velázquez.

 

Trackback-URL para este artículo


Trackbacks / pingbacks: 0

Escribir comentario

0 Comentarios

  • loading