JOSE CURIA

GALERIA JOSE CURIA (pinchar imagen)

   En una busqueda incansable por su interior, José Curia encuentra los espacios vitales donde su plástica nos descubre parte de sus emociones y de su mundo más cercano.Sus paisajes y figuras en planos "cúbicos", parecen estar poseidas por eternos acordes de bandoneón, y sus calidos colores equilibran la marcada estética de un cubismo conceptual y figurativo.

Esta ,perfecta unión , entre el artista y su obra, recrea un ambiente personal de estilo intransferible que podriamos denominar sin paliativos como: "El cubismo figurativo de José Curia"

 

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PINCELADAS SOBRE UN HOMBRE

 

Hablar solamente de la sensualidad, del movimiento y de las tonalidades de tu obra, no sería del todo suficiente, José.

Porque tu pincel genera una sensualidad que atrapa cada uno de los sentidos; produce un movimiento de hoja planeando en su brisa; y construye una tonalidad exacta, justa y necesaria, en la que los colores, juegan a las visitas intercambiándose regalos.

Y habría que aludir también, a esa incesante llovizna de paz, que envuelve y que no suelta.

Porque no siempre estamos preparados para tanta paz. Nuestro naufragio cotidiano, nos ha revestido de una piel desprovista de los sensores, ahora necesarios, para admirar la maravilla. Y hacen falta además, pulmones adecuados para aspirar esa serenidad de sauce, que emerge de tu obra, querido hermano.

Y tu suburbanía, claro. Porque vos no sos un artista de salones, un creador de centros especializados, ni te desvela imitar a los consagrados. Y eso es precisamente lo que te consagra, haciéndote acreedor de todas las galerías. Así como Miguel era Perito en Lunas, podríamos nosotros diplomarte a vos, Perito en Suburbanas, aunque más no sea para orgullo nuestro (y no pienso pedir perdón por la inmodestia). Tu obra crece. De tener yo la autoridad necesaria, aconsejaría visitarla de la mano de Vivaldi. Aunque también te quedaría de medida el violín de Agri, alguna viruta alada de Isaco, un tranquilo suspiro de Fats, o aquella ¡OH, melancolía! Con que Silvio nos sublima. Todo eso evoca tu obra, José; mientras tu nombre sigue recordándonos a aquel carpintero padre de un Dios, acaso convocado por el prestigio de sus manos, callosas y toscas de noble fajina. Pero no es para tanto. No quiero dejarme engañar por tu cálida amistad. Por eso diré con absoluta objetividad y aunque pueda molestarte, no creo que Dios, llegue a convocarte nunca, para pintar el mundo. Sí, para integrar el elenco de artistas, que ponga forma y color, a sus majestuosos arrabales.

Roberto Surra. Mirador de Coronado.

 

 GALERIA                                                            pag. 1,2,3,4, 5 6